La
obra de Aleksandr
Romanovich Luria
(1902-1977) fue
realmente fundamental en
el proyecto “Test
Barcelona”.
El
capítulo 2 de la primera
edición del libro
“Normalidad, semiología
y patología
neuropsicológicas”
(1991) se tituló
“Localización de la
función y evaluación
neuropsicológica:
aproximación
neolurianista” Luria
aportaba -además de
todos sus estudios
específicos- lo que no
aparecía en los otros
tratados iniciales de
neuropsicología: un
modelo funcional
cerebral general en el
que se unían dos grandes
conceptos: Los bloques
funcionales cerebrales y
los sistemas funcionales
complejos. Ciertamente,
aún en la actualidad,
muchos tratados de
neurología de la
conducta y
neuropsicología no
presentan modelos
funcionales y conceptos
teóricos generales.
La teoría
neuropsicológica de
Luria, muy influenciada
por las concepciones de
Vigotski, establece,
entre otros, los
conceptos de sistema
funcional complejo
(término acuñado por
Anojin) y de bloques
funcionales. Estos
conceptos se pueden
relacionar con ideas
actuales.
El modelo funcional de
Luria: dos citas
bibliográficas básicas
Entre
las obras de Luria una
de las más populares
fue, y sigue siendo,
“Fundamentos de
Neuropsicología”,
publicada en el año 1973
en lengua rusa, y en el
mismo año en lengua
inglesa con en título de
“The working brain” y el
subtítulo “Una
introducción a la
neuropsicología”. La
versión inglesa fue
traducida al español con
el título “El cerebro en
acción” (Barcelona:
Fontanella, 1974). El
otro gran libro clásico
de Luria “Las funciones
corticales superiores
del hombre” se publicó
en lengua rusa en 1962
(Moscú: ediciones de la
Universidad de Moscú).
En estos libros se
expone claramente la
teoría neuropsicológica
de Luria.
Título: Основы
Нейропсихологии (Osnovy
Neiropsijologii =
Fundamentos de
Neuropsicología)
Autor: A. R. Luria
Editorial: Ediciones de
la Universidad de Moscú:
Moscú
Año: 1973
Dedicatoria de
Fundamentos de
Neuropsicología

Al Doctor Jordi Peña i
Casanova
A Luria
2-IX-1974
Moscú
Sistemas funcionales
El concepto de sistema
funcional establecía
claramente que las
funciones mentales se
fundamentan en sistemas
de zonas cerebrales que
trabajan
concertadamente, de
forma que cada una
ejerce su papel
específico dentro del
sistema. Las áreas
participantes en un
sistema funcional
complejo pueden tener
topografías diferentes y
alejadas. Según este
esquema la lesión de un
componente, cortical o
subcortical, del
sistema- altera el
sistema como un todo,
pero con una
características
específicas. El
componente deficitario o
ausente se pondrá de
manifiesto en las
actividades en las
cuales se requiere su
participación.
La visión actual, en la
que se destaca una
organización cerebral en
red, mantiene las ideas
básicas de la concepción
de Luria. La
conceptualización de
Mesulam (1981) establece
los siguientes puntos:
1.
Los componentes de
una sola función
compleja están
representados en
lugares distintos,
pero
interconectados,
constituyendo una
red integrada para
la función.
2. Las áreas
corticales
individuales
contienen el
substrato nervioso
para componentes de
diversas funciones
complejas y pueden,
sin embargo,
pertenecer a varias
redes parcialmente
superpuestas
3. Las lesiones
confinadas en una
sola zona cortical
tienen la
probabilidad de dar
lugar a déficit
múltiples.
4. Las alteraciones
graves y duraderas
de una función
compleja individual
requieren,
generalmente, la
afectación de varios
componentes de la
red funcional
pertinente.
5. La misma función
compleja puede
alterarse como
consecuencia de una
lesión en una o
varias áreas
corticales, cada una
de las cuales es un
componente de la red
integrada para tal
función.
El
modelo de los bloques
funcionales
Los grandes sistemas
anatómicos y funcionales
del cerebro pueden
reagruparse siguiendo
las distinciones
realizadas por Luria
(1973).
Primer bloque
cerebral.
Constituido por la
formación reticulada del
tronco del encéfalo, el
mesencéfalo, el
hipotálamo y el sistema
límbico, pudiéndose
incluir las formaciones
estriadas. Su función
tiene que ver,
principalmente, con la
activación cortical, los
ciclos vigilia-sueño,
los patrones innatos de
conducta, las emociones
y la elaboración de los
procesos de memoria.
Segundo bloque
cerebral.
Constituido por las
regiones retro-rolándicas
del cerebro (lóbulos
parietal, temporal y
occipital). Su función
se relaciona,
principalmente, con la
recepción, procesamiento
(análisis y síntesis) y
almacenamiento de las
informaciones
sensoriales.
Tercer bloque
cerebral.
Constituido por los
lóbulos frontales. Su
función principal se
relaciona con la
formulación de planes y
programas de acción, su
regulación y
verificación.

Toda actividad mental
requiere la
participación integrada
de los bloques
funcionales.
La evaluación
neuropsicológica se
puede realizar en
función de los
componentes aportados
por cada uno de los
bloques funcionales.
La teoría de los bloques
cerebrales se debe
relacionar con el resto
de modelos sobre la
función cerebral. Entre
estos modelos destacan
los filogenéticos,
ontogenéticos,
jerárquicos
citoarquitectónicos y
los modelos que intentan
realizar una síntesis de
las funciones cerebrales
para llegar a la
experiencia mental, el
“yo” y la
“autoconciencia” (ver
Peña-Casanova, 1991 y
las citas de
actualización mínimas
que se presentan más
abajo).
El tema de la conciencia
es central en la teoría
neuropsicológica. La
conciencia, entre otros
aspectos, se relaciona
con la memoria y esta
relación ha llevado a la
distinción entre
conciencia autonoética y
conciencia noética (Gardiner
2001).
•
La conciencia
autonoética se
relaciona con la
memoria episódica.
Se refiere a la
conciencia del
pasado concebida
como el
auto-recuerdo en el
proceso de
reactivación de los
acontecimientos
vividos. Es la
conciencia
relacionada con el
proceso de
"recordar", activo y
personal (remembering
o self recollection).
• La conciencia
noética se
relaciona con la
memoria semántica.
Se refiere a la
conciencia del
pasado relacionada
con la vivencia o
sentimiento
familiaridad o de
"conocer" (knowing).
Esta
disociación se hace
patente mediante una
serie de estudios
experimentales en los
que se pone de
manifiesto que
determinadas variables
afectan al recordar
mientras que otras
afectan el conocer.
Referencias
-
Gardiner JM.
Episodic memory and
autonoetic
consciousnesss: a
first-person
approach. En:
Baddeley A, Conway
M, Aggleton J. (eds)
Episodic Memory.
Oxford: Oxford
University Press,
2001, pp: 11-30.
- Mesulam MM. A
cortical network for
directed attention
and unilateral
neglect. Ann Neurol
191; 10:309-325.
- Peña-Casanova J,
Barraquer Bordas, L.
Neuropsicología.
Barcelona: Toray,
1983.
- Peña-Casanova J.
Normalidad,
semiología y
patología
neuropsicológicas.
Barcelona: Masson,
SA, 1991.
Una
actualización
bibliográfica mínima
imprescindible
- Devinsky O, D’Esposito
M, Neurology of
cognitive and behavioral
disorders. New York:
Oxford University Press,
2004.
Libro actualizado de
neurología cognitiva
y conductual. En
cada capítulo
contiene
introducciones
teórica y
anatómicas.
-
Fuster JM. Cortex and
Mind. Unifying Cognition.
New York: Oxford
University Press, 2003.
Los tres primeros
capítulos tienen
especial interés
como teoría general
neuropsicológica:
1. Introducción: el
problema. Redes
cognitivas: teoría.
Redes cognitivas:
neurociencia. El
cognito.
2. Neurobiología de
las redes
corticales.
Filogenia de la
corteza. Ontogenia
de la corteza.
Formación de la red
cognitiva. Factores
extracorticales.
Estructura básica de
las redes
cognitivas.
3. Funcional
arquitectura del
cognito: Estructura
del conocimiento en
los modelos
conexionistas.
Categorías del
conocimiento.
Modularidad
cortical. Jerarquía
cortical de las
redes perceptivas.
Jerarquía cortical
de las redes
ejecutivas. La
representación
jerárquica en la
corteza de
asociación.
-
Mesulam MM. Principles
of Behavioral and
Cognitive Neurology. New
York: Oxford University
Press, 2000.
Capítulo 1:
Neuroanatomía
funcional. Redes a
gran escala, corteza
de asociación,
síndromes frontales,
el sistema límbico y
especializaciones
hemisféricas.
La exploración
neuropsicológica según
Luria En
la obra de Luria la
exploración de los
pacientes se relaciona
íntimamente con la
teoría general de la
función cerebral
(sistemas funcionales y
bloques cerebrales).
Luria expuso sus test en
diversas publicaciones,
pero una de las primeras
sistematizaciones
prácticas de su método
la realizó Anne-Lise
Christensen.

Título: Luria’s
Neuropsychological
Investigation
Autor: A. L. Christensen
Editorial: Muksgaard:
Copenhaguen.
Año: 1974
El conflicto: “Nebraska”
En 1980 apareció la
“Luria-Nebraska
Neuropsychological
Battery”. Esta batería
está formada por una
selección de los test y
materiales descritos por
Christensen, a los que
se añadió un sistema de
puntuación.
La falta de aplicación
de las consideraciones
en hipótesis funcionales
de Luria hace que esta
batería represente una
forma de “Luria sine
Luria”. No en vano la
primera afirmación que
hizo Lezak al analizar
esta batería fue “The
tittle of this battery
is a somewhat of a
misnomer”, para
añadir más adelante una
afirmación de Spiers
(1981): “... the
incorporation of items
drawn from Luria’s work
into a standardized test
should not be
interpreted to mean that
the test is an
operationalization or
standardization of
Luria’s method”. |