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El libro «Normalidad,
semiología y patología
neuropsicológicas»
constituye la aportación
central del proyecto
Programa Integrado de
Exploración
Neuropsicológica – Test
Barcelona.

Dedicatorias. En
recuerdo y homenaje a
Jean Louis Signoret y
Julieta Heres Pulido. Un
homenaje especial a
Aleksandr Romanovich
Luria: Fragmento del
poema “En el puente” de
E. Evtushenko en el que
se destaca la humildad y
la trascendencia.
Para Anna
Prólogo a la segunda
edición. Por José Manuel
Martínez-Lage. Profesor
y Consultor de
Neurología. Unidad de
Trastornos de Memoria.
Clínica Universitaria.
Universidad de Navarra.
Prólogo a la primera
edición. Por André-Roch
Lecours e Yves Joanette.
Laboratoire Théophile
Alajouanine. Centre de
recherge du Centre
Hospitalier Côte-des-Neiges.
Université de Montréal.
Prefacio a la segunda
edición. Jordi
Peña-Casanova..
Prefacio a la primera
edición. Jordi
Peña-Casanova.
Contenido de la obra
1. Introducción general 2. Objetivos y
metodología general del
test Barcelona 3. Análisis de los
resultados y proceso de
normalización 4. Aproximación al
estudio de la fiabilidad
y la validez del Test
Barcelona 5. Diseño y criterios de
definición del perfil de
normalidad 6. Test Barcelona
abreviado: desarrollo,
puntuación global y
validación. 7. Perfil de afasias del
test Barcelona. 8. Proyecto NEURONORMA:
ampliación de muestras y
redefinición de perfiles
iniciales 9. Test Barcelona:
normalidad, semiología y
patología 10. Test Barcelona
abreviado: perfiles
ilustrativos 11. Test Barcelona:
perfiles de afasia
ilustrativos 12. Aportaciones
generales del Programa
Integrado de Exploración
Neuropsicológica-Test
Barcelona
Índice de capítulos
Los primeros pasos hacia
el diagnóstico
En el apartado titulado
“Normalidad, semiología
y patología” (cap. 9) se
realiza una progresiva
aproximación al
diagnóstico
neuropsicológico a
través de una serie de
pasos:
1. Introducción. Bases
funcionales y
estructurales de los
test: se analizan los
aspectos estudiados en
cada test desde una
perspectiva funcional
(arquitectura funcional)
y/o estructural
(sistemas anatómicos).
Así, por ejemplo, en la
repetición verbal se
presentan (1) los
aspectos estudiados
mediante los subtest
incluidos. (2) el
sistema funcional
relacionado con la
repetición (vía directa,
vía a través de los
léxicos, vía a través de
los léxicos y la
semántica), (3) los
sistemas anatómicos
relacionados con la
repetición.
2. Normalidad: Se
presentan y discuten los
datos normativos del
test Barcelona en cada
uno de sus subtest.
3. Semiología: Se
presenta una revisión de
la semiología
(sintomatología)
habitualmente observada
en el test en cuestión.
4. Patología
fundamental: A partir de
las puntuaciones y de
los síntomas (aspectos
cualitativos) observados
se orientan los perfiles
clínicos
Bases funcionales y
estructurales de los
test
Cada test tiene unas
bases funcionales y
estructurales: una
arquitectura funcional y
su base biológica
correspondiente. En
otras palabras, en toda
tarea cognitiva usada
como test, se trata de
definir sus componentes
funcionales
(arquitectura funcional)
y a su vez las
relaciones de estos
distintos componentes
con la biología. Se
tratará, por ejemplo, de
desglosar los
componentes funcionales
de la repetición de
distintos materiales
verbales y su relación
con las estructuras o
bases biológicas
implicadas.
Las "Arquitecturas
funcionales" se definen
como un conjunto o una
serie de conjuntos de
esquemas de
procesamiento (“cajas y
flechas”) que sirven
para describir
postulados de las
ciencias cognitivas y neurocognitivas. Los
componentes de una
arquitectura funcional
deben tener pertinencia
biológica y no implican
una localización focal.
Así, un componente de
una arquitectura
funcional puede ser una
red distribuida. Una
arquitectura funcional
plantea y describe los
pasos de la función
normal. Las alteraciones
de sus componentes deben
ser compatibles con los
hallazgos clínicos.
A través de esta
aproximación se
pretenden explicar los
patrones de las
capacidades
neuropsicológicas
alteradas y preservadas
en función de una teoría
o modelo sobre el
procesamiento
neuropsicológico normal.
Las arquitecturas
funcionales pretenden
superar los síndromes
clínico-topográficos en
el sentido de ir más
allá de la agrupación
sintomática para
reconocer los
componentes funcionales
discretos alterados de
las actividades mentales
superiores. El
establecimiento de
arquitecturas
funcionales tiene
importancia en el
momento de definir las
pruebas a usar en la
exploración
neuropsicológica.
La teoría sobre el papel
de las distintas áreas
cerebrales en la
organización de las
actividades
neuropsicológicas se
fundamenta, en gran
medida, en la
observación de
disociaciones: la
alteración de una
actividad o de un
componente de una
actividad
neuropsicológica ante la
preservación de otra.
La teoría neurofuncional
que se acaba de exponer
establece las bases de
la exploración
neuropsicológica: La
exploración
neuropsicológica ha de
permitir definir el
estado funcional de los
distintos eslabones de
la arquitectura
funcional de la
actividad
neuropsicológica
considerada.
Difícilmente un test
neuropsicológico va a
ser específico de una
función aislada dada la
complejidad e
interrelación de las
actividades mentales
superiores.
El paralelismo
funcional-estructural se
conoce en
neuropsicología
cognitiva con en nombre
de “principio de la
especificidad
neurológica”, también
llamado principio de
“isomorfismo”. Con este
principio se quiere
destacar la
correspondencia entre la
organización de la mente
y la organización del
cerebro.
Factores que pueden
afectar la realización
de los tests
La realización de los test neurocognitivos
está condicionada por
múltiples factores que
el examinador ha de
conocer y considerar
adecuadamente en cada
caso particular. El
listado de los factores
más importantes se
presenta en la tabla
adjunta. Tan sólo se
comentarán algunos
aspectos.
Factores que pueden
afectar la realización
de tests
neuropsicológicos
(Peña-Casanova, 1991).
|
1. Demográficos: Edad.
Sexo. Escolaridad y
nivel socioeconómico.
Dominancia manual.
Lengua materna,
bilingüismo,
poliglotismo
2. Situacionales:
Motivación. Ganancias
secundarias. Simulación
3. Sensoriales: Pérdidas
auditivas (hipoacusia en
distintos grados).
Agudeza visual. Defectos
de campos visuales /
negligencia
visuoespacial.
Neuropatías periféricas
4. Alteraciones de los
sistemas periféricos de
la psicomotricidad:
Artritis, artropatías.
Traumatismos.
5. Atención y
distractibilidad.
6. Sensibilidad a la
fatiga
7. Tolerancia a la
frustración
8. Factores psicológicos
/ psiquiátricos / de
personalidad: Depresión.
Psicosis. Conductas
antisociales. Trastornos
de somatización.
Trastornos de ansiedad.
Alcohol o abuso de
drogas.
9. Estado médico o de
salud general
10. Lesión cerebral:
Variaciones intragrupo
11. Variables
anatómicas: lesión
difusa vs. focal, aguda
vs. crónica |
Los factores
demográficos tienen una
importancia especial.
Los más importantes son
la edad, la escolaridad
y el sexo. Estos
factores implican en
muchas ocasiones un
ajuste de los
rendimientos brutos
obtenidos en un test
determinado. Este hecho
obliga a disponer de
grupos normativos en los
que se haya definido el
posible impacto de estas
variables. Puede ser
temerario evaluar un
test que no haya sido
normalizado para la
población en cuestión.
Los factores
situacionales como la
motivación o las
ganancias secundarias en
función del resultado de
la exploración, o
incluso el caso de la
simulación, constituyen
otro grupo especial de
problemas. Para la
simulación se han
desarrollado distintas
técnicas de detección.
Los trastornos
sensoperceptivos pueden
ser cruciales en
determinados casos ya
que ciertas pruebas
requieren un componente
sensorial importante. Un
ejemplo típico de este
problema es la
dificultad de una prueba
de repetición en un
paciente hipoacúsico. Si
se pide la repetición de
palabras aún pueden
aparecer buenos
rendimientos, pero si lo
que se pide es la
repetición de
pseudopalabras los
errores pueden hacerse
patentes. Lógicamente,
no se deberá considerar
que la repetición de
pseudopalabras (logotomos)
está alterada en casos
de hipoacusia, en
especial si no existen
manifestaciones
afásicas.
Dado que la atención
juega un papel
importante a lo largo y
ancho de la exploración,
es muy importante
considerar el posible
impacto de la
distractibilidad como
causante de bajos
rendimientos y dar lugar
a falsas inferencias. La
fatiga también puede ser
crucial en los
rendimientos.
El concepto de
normalidad
El concepto de
normalidad no es
unívoco. Al evaluar a un
paciente es importante
tener en cuenta los
distintos conceptos de
normalidad y su
interrelación, así como
sus limitaciones y
problemas.
Normalidad neurológica:
En este caso no se
refieren signos ni
síntomas neurológicos en
la historia actual ni se
observan alteraciones en
la exploración
neurológica.
La ausencia o
presencia de
hallazgos en la
exploración
neurológica es
importante para
delimitar, y
entender, la
topografía de las
lesiones que
implican
alteraciones
cognitivas o
psicológicas y del
comportamiento
Normalidad cognitiva: No
se refieren alteraciones
cognitivas en la
historia actual ni se
observan alteraciones en
los test
neuropsicológicos.
En este caso el problema
crucial es si los test
aplicados son
suficientemente amplios
y sensibles a las
alteraciones que
presenta el paciente.
Normalidad psicológica y
del comportamiento: En
este caso no se observan
alteraciones en la
exploración
psicopatológica ni en el
comportamiento del
sujeto.
El tema de la normalidad
psíquica es complejo y
susceptible de ser
analizada en función de
distintos criterios
(véase Vallejo J.
Introducción II. En:
Vallejo J, Introducción
a la psicopatología y a
la psiquiatría (5ª ed.).
Barcelona: Masson, 2002:
21-36)
-
Normalidad como salud:
Parte del criterio
médico de salud como
ausencia de síntomas o
de enfermedad. La
aplicación de este
concepto pone fuera de
la enfermedad los
trastornos que implican
problemas de relación
interpersonal -
Normalidad como
promedio: Parte de
criterios estadísticos
en los que la normalidad
viene definida por lo
más frecuente. La
determinación del “punto
de corte” entre
normalidad y patología
puede ser más o menos
estricto (variará la
sensibilidad y la
especificidad). Este
criterio de normalidad
tiene también que ver
con el siguiente. -
Normalidad
culturalmente deseable:
Se trata de la
normalidad determinada
por criterios
sociológicos y
culturales, que pueden
variar en función del
momento histórico. -
Normalidad utópica: se
relaciona con conceptos
de la teoría psicodinámica. La
normalidad supondría un
equilibrio entre el
ello, el yo y el super
yó. -
Normalidad subjetiva:
Implica una valoración
del estado de salud
efectuado por el propio
sujeto. En este caso el
problema fundamental lo
plantean las entidades
clínicas que cursan con
mayores o menores grados
de anosognosia. -
Normalidad como
proceso: Se trata de
considerar la conducta
normal como el resultado
de la interrelación de
fenómenos psicológicos y
fuerzas sociológicas que
actúan sobre el
individuo durante su
vida. Se da sentido a la
vida mental del sujeto a
través de un enfoque
longitudinal del devenir
vital. -
Normalidad según
criterio forense: Evalúa
la cognición, la
conducta y el estado
psicológico del paciente
en función de la mayor o
menor imputabilidad del
acto realizado y su
correspondiente
responsabilidad.
Normalidad funcional: se
refiere a que no existen
alteraciones en las
actividades de la vida
diaria.
El problema fundamental
está en la fiabilidad de
la fuente de información
sobre la vida diaria del
sujeto y si el tipo de
preguntas realizadas son
las adecuadas.
Normalidad de
neuroimagen: Se refiere
a que no se observan
alteraciones en técnicas
de neuroimagen
estructural (TAC, RM)
o
funcional (SPECT, PET)
El problema de estas
técnicas está en el
grado de resolución de
las mismas.
El sujeto y la lesión
Los síntomas
neuropsicológicos se
deben evaluar
inicialmente en el
contexto del sujeto y
sus características
personales específicas
así como en el contexto
de las lesiones que
presenta. A continuación
se comentan brevemente
estos aspectos.
Características del
sujeto: Los primeros
elementos a considerar
en la evaluación
cognitiva son las
variables específicas
del sujeto. Estas
características se
pueden agrupar en tres
grandes ámbitos: (1)
Sociodemográfico y de
historia médica, (2)
Psiquiátrico,
psicológico y de
personalidad, y (3)
Factores de estado en
relación con la
exploración
En el ámbito de los
factores
sociodemográficos,
biográficos y de la
historia clínica se
trata de definir las
características
específicas del sujeto
que servirán para la
evaluación e
interpretación de la
semiología. Las
variables fundamentales
son las siguientes:
edad, sexo, dominancia
manual, lenguas
habladas, cultura
nativa, grado de
escolaridad, profesión,
estado socioeconómico y
los antecedentes
cognitivos.
La edad y la escolaridad
–y en ocasiones el sexo-
son variables
fundamentales en la
evaluación
neuropsicométrica ya
que, frecuentemente,
implicarán aplicar
ajustes en las
puntuaciones de
determinados test.
La historia médica
ayudará a definir las
especificidades del
sujeto en relación con
antecedentes o
enfermedades
concomitantes que puedan
condicionar o
interactuar con
problemas cognitivos y
funcionales.
Los factores
psiquiátricos,
psicológicos y de
personalidad pueden
tener un impacto
significativo en la
semiología clínica.
Entre estos factores
cabe destacar la
posibilidad de
trastornos de ansiedad y
del estado de animo así
como psicosis o abuso de
alcohol y drogas.
Una serie de factores de
estado particulares
pueden ser totalmente
condicionantes de sus
resultados de la
exploración y del perfil
semiológico observado.
En este ámbito destacan
trastornos de atención,
fatiga, falta de
motivación y de
colaboración así como la
posibilidad de ganancias
secundarias o de
simulación.
Características de la
lesión: La lesión o
lesiones cerebrales
tienen una importancia
capital en la
determinación de la
clínica y el perfil
semiológico de los
pacientes. Las variables
principales a considerar
son la topografía y el
curso. La topografía de
las lesiones es
fundamental en la
determinación del perfil
clínico del paciente.
Las lesiones pueden ser
focales, únicas o
múltiples, o difusas. El
curso puede ser agudo o
crónico, progresivo,
remitente o estable.
El proceso de la
interpretación
La interpretación de los
datos neuropsicológicos
constituye un proceso
complejo que requiere
distintas etapas. A
partir de los pasos
previamente comentados
(estructura y contenidos
de la prueba,
normalidad, semiología y
patologías
-diagnósticos-) se
pueden resumir los
siguientes pasos:
1. Determinación de la
existencia de problemas
o déficit. Considerar
los resultados de los test, cuantitativos y
cualitativos, en
relación con datos
normativos o estándar,
para determinar
alteraciones y su grado.
2. Consideración de la
validez y fiabilidad de
los datos disponibles.
Únicamente los datos
válidos y fiables
permitirán extraer
conclusiones. Se trata
de establecer la validez
de los datos aportados
por los test o
procedentes de cualquier
fuente de información
(entrevistas, escalas de
actividades de la vida
diaria, etc.). Es
importante que se
consideren datos
normativos adecuados
provenientes de la
población de referencia
del sujeto.
3.
Evaluación de los
datos
a. Evaluación de los
datos cuantitativos de
la exploración: Se trata
de evaluar las
puntuaciones y el
perfil, o patrón, de
pruebas preservadas y
afectadas. El tipo y
gravedad de los
trastornos tiene
implicaciones
diagnósticas
fundamentales.
b. Evaluación de los
datos y naturaleza
cualitativa: Se trata de
evaluar la semiología
específica observada en
cada test. Ver como ha
sido el proceso de
realización de las
tareas y las posibles
conductas
compensatorias.
c. Consideración de las
relaciones existentes
entre tareas de nivel
elemental y de nivel
complejo: Ver si existe
una relación lógica
entre los resultados
obtenidos al comparar
tareas fáciles y
difíciles.
d. Consideración de la
consistencia de los
datos con la historia y
las observaciones de
conducta. Se trata de
comprobar si los
trastornos referidos en
la historia clínica, y
en la vida diaria, son
consistentes con los
datos de la exploración
neuropsicológica.
e. Consideración de la
consistencia de los
datos obtenidos con: los
patrones de capacidades
cognitivas,
circuitos/lesiones
anatómicas, diagnósticos
(patología).
f. Consideración de la
explicación más simple
que relacione todos los
hallazgos.
g. Consideración de los
fundamentos de los
déficit observados:
variación de la norma,
déficit previos, déficit
recientes.
h. Consideración de la
naturaleza y el estado
de cualquier déficit:
agudo vs. crónico,
progresivo vs. estático.
4. Evaluación de las
implicaciones
diagnósticas de los
datos: etiología y
patología.
a. Consideraciones
etiológicas: Se trata de
considerar todas las
posibilidades o factores
etiológicos: enfermedad
neurológica, estado
médico general, factores
de salud mental,
factores emocionales,
ganancias secundarias,
simulación, etc.
b. Consideraciones
anatómicas: lesiones
localizadas (únicas,
múltiples), difusas,
lateralizadas,
afectación de circuitos.
Se trata de evaluar la
compatibilidad del
patrón neuropsicológico
observado con
conocimientos anatómicos
(síndromes focales) y
con los hipotéticos
datos de neuroimagen.
Referencia. Vanderploeg
RD. The Interpretation
process. En: Vanderploeg
RD: Clinician’s guide to
neuropsychological
assessment. (2ª. ed.).
London: Lawrence Erlbaum
Associates, 2000:
111-154).
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